sábado, junio 06, 2009


Ismael nació allí, bajo aquel desabrido y congelado puente, oyendo cada frustrante día, perdiendo su vista en el inmenso océano. Con una tierna mirada que refleja desde la tristeza por su vida, hasta sus sueños rotos. Todas las mañanas pasa al lado, al lado de quienes cruzan el urbano puente; los acompaña en sus caminos, en sus rutinarias vidas; cada persona es diferente para Ismael. Todas las mañanas se sorprende, se ilusiona, él cuenta su historia, se hace ejemplo, los motiva, en dos cuadras hace ,o cree hacer, hermosos diálogos filosóficos, musicales, políticos, religiosos. Al caer el atardecer, Ismael mira el mar, el lago, el río, el horizonte, las montañas, y junto al árbol que lo vió crecer, dan órdenes a lo que los rodea; hace prometer al pasto jamás dejar de ser verde, al cielo jamás irse lejos. Le obedecen, le siguen, observan su diario vivir, aconsejando a la población y dirigiendo al entorno. Los animales le protegen a cambio de que él los oiga, tienen mucho que decir, y no confían en otras especies, Ismael no es de otra especie. Él guarda los más intangibles y abstractos misterios. Por las noches va a nadar, tiene un acuerdo con el agua, ésta siempre se entibia para no congelarlo en sus baños nocturnos, a cambio de eso, Ismael le lee cuentos al mar, sus favoritos son los que le cuentan las estrellas, que además le bailan sus vidas cuando sufren de insomnio. Cuando no, Ismael se queda inventando nuevos sonidos, nuevos aroma, y así pasa la noche hasta que divisa al primer transeúnte de la mañana y le pide suavemente al oído, que viva, que sueñe, y lo acompaña cual viento por su día de invierno. Él siempre está ahí, como esperando, con una tierna mirada que refleja desde la tristeza por su vida, hasta sus sueños rotos...

Cada cierto tiempo, Ismael sube hasta la montaña más blanca y más alta. Se para erguidamente y observa lo que tiene al frente, desde lo más alto del mundo. En eso, cuando comienzan a desaparecer las huellas del luminoso día. Ismael se inclina y se deja caer sobre la brisa despegando hacia lo alto

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"Tuviste que expresar lo que pensabas para que te des cuenta que no eres el único con esos ideales"

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