domingo, junio 21, 2009

To Take Flight



... Y aquel techo de madera que no deja de alejarse cada vez más cual túnel por el que viajo con música de fondo, de batería; es cuando oígo voces y abro los ojos nuevamente, todos ríen, otros caen, tú ahí entre todos, a mi izquierda: un árbol que quiere protegerme. Las notitas musicales color azul marino vuelan sobre mi cabeza y la de algunos, huelen a humo de cigarrillo; van y vienen, van y vienen. De corcheas cambian a negras y luego a redondas. Me levanto para buscar algo de agua y tú sigues ahí; cómo quisiera no verte, que aquel duendecillo que espero por la ventana aparezca pronto y yo desaparezca con él, creo que es hora, ya he cumplido mis días. De pronto las notas de aquella fiel guitarra irrumpen en mi ido pensamiento musical, el duendecillo desaparece y las notitas, las semifusas llenan mi cabeza en un crescendo acentuado, una doble barra me hace parar para ver las indicaciones del director ausente: Da capo, y volvemos, del principio...

Si, aún no logro descubrir qué hago aquí, llueve mucho y aunque alguna vez lo prometí, simplemente no me gusta esta c
iudad y menos la idea de volver. He intentado con este colegio que ya alguna vez conocí cuando pequeña; asumiré que primero medio no debe ser difícil, sólo seguiré adelante...

Debo ir por un poco de comida, creo que me tambaleé en el camino, no quiero ir, no voy; aunque todos estén de lado y den vueltas y vueltas, me quedaré aquí acostada en mi piso con un vaso de agua en la mano, oyendo las intervenciones musicales de mi abstracta orquesta.
Hemos pasado el primer movimiento, mi compañe
ra cambia la hoja de esa maltratada partitura, el director levanta las manos: aquí vamos de nuevo...

Realmente viví un buen ambiente, lo pasaba de lo mejor con mis chicas; viendo películas los viernes en la tarde y cocinando palomitas para cualquier cumpleaños. Pero en la vida no todo es amistad, "lo siento niñas, las seguiré viendo, pero debo hacer esto" el cambio de colegio no es tan malo y sé que no habrá más quejas académicas. No
conozco a nadie ahora, se ven buenos chicos y el pensar que pasará algo con uno de ellos; hubiese esperado que no fuera tan efímero, pero en fin, así se aprende. De cualquier forma este curso me dará mucho que decir...

Entra el sólo de saxofón, interpretado por quien me apoyó tanto en mi primer año sureño, me emociona bastante verla sacar música de ese oxidado instrumento, así me alegra tener esa pausa de cuatro compases en la partitura, admiro los colores que rodean a mi conocida saxofonista, quien totalmente concentrada apenas s
iente por medio de blancas ligadas, entro yo de pianissimo a mezzo piano, ella calla; indican que es mi turno: con violoncellos de fondo -amo los sonidos graves- me dejo llevar por ese suave movimiento de mi director ausente. Es mi turno, voy sola...

Sí, sola, sola como aquel segundo año de nuevo liceo, extraño a mis chicas, dónde estan, las necesito. Quisiera que aparezcan atravesand
o la puerta de la sala en aquel momento en que en una esquina sólo me rodean pentagramas formados por los cables de mis audífonos cuando en el resto de ese pequeño universo de falso aprendizaje se colisionan las demás mentes pensantes, y se organizan, y creen vivir, y creen estar bien, y creen que jamás saldrán de sus munditos rosas...

Oigo ovaciones de mis compañeros de orquesta, mi sólo ha quedado bien, me ha costado, lo he hecho sola, y como en todo, el apoyo llega al final.
No siento cuándo en mi decaído rostro una lágrima se desliza y volteo para secarla y te veo al alzar la vista; ahí estas donde quizás siempre estuviste, donde traté de sacarte en vano sin notar que era yo quien debía buscarse un lugar y no sacarte a tí del tuyo. Se ha formado un nudo en mi gargarta, abrazo a aquel árbol de mi izqu
ierda: gracias por estar ahí, gracias por abrazarme, gracias por oir mi solo, mis ensayos, a mí...

Veo al duende, ha llegado en un BussCar con maletas y camiones con cosas de la casa, me ha llevado, voy gustosa. El paisaje mojado que me vió vivir por tres años se despide sin expresión alguna, yo observo ni feliz ni triste. Dejo atrás tanto y espero otro tanto más. No quiero pensar que estoy escapando, no quiero pensar que siempre escapo. En el camino, un pajarito me mira fíjamente con sus pequeños ojos negros, el bus va avanzando y el pajarito vuela con migo, de la manera más ágil posible, como desesperado, vuela, vuela, va a 100 km/h, me mira, se desespera, sus ojos, negro. Y... Y ya no está. Preocupada m
iro por la ventana, lo busco, no lo veo, vuelvo a mi asiento para seguir con el viaje. Saco mis audífonos, es hora de escuchar música: Cierro mis ojos, cierro mis ojos...

Hemos terminado la melodía, aún quedan cinco más y la repetición, más por tocar, por cantar, por vivir. Hay una especie de receso, la gente sale al patio con castaños para sentir el aire fresco y secarse un poco de la lluvia de notitas musicales col
or azul marino.
Las sigo viendo, acostada en mi piso. Luego de verte un poco: sólo quería verte, comprobar que siges ahí, siendo quien fuiste en un principio, a quien no ví, a quien no debí ver. Nadie ríe, la batería sigue sonando, tomo las baquetas y comienzo a desquitarme: me desquito del duende, de mis compañeros de tercero medio, del agua, de las notas musicales, de Joly mi violín, me desquito de ese árbol, de la mujer frente al esp
ejo, de ese negro pajarito, del director ausente. Entre golpes a los platillos y a la caja. Tum, bahn, bhan, tum, zha, tum, bahn, zha, tum. Luego de mi intervención todos siguen riendo, otros caen, creo que alguien acaba de explotar por allá a lo lejos. Tú no te mueves, has visto cómo odié a esa abollada batería, sonríes, me alegra saber que estás ahí, que estas feliz, yo también puedo estar feliz. Mi felicidad aumenta ¿Ves cómo aumenta? Me paro con mi fiel sonrisa, te dedico una dulce mirada rogando que no la veas, si la ves, lo más probable es que me quede pegada. La suerte me acompaña, no te percatas de mi presencia, entonces comienzo a caminar, cada ves más rápido, la música de fondo va en un ralentando, forte, forte, fortissimo. Vuelven a llover las notitas musicales, hay truenos acentuados, tormentas melodiosamente rockeras. En eso extiendo mis brazos, siento el frío, me envuelve, abro más mis brazos para dejarme llevar por la inercia y la gravedad. Entre golpes, el solo de saxofón, el guitarrista sinestésico, comienzo a volar, hay una pausa, un silencio de un tiempo y entonces la guitarra mágica hace notar su metalera melodía fúnebre, las notas han cambiado de azul a negras, la lluvia ha cesado, las notas también vuelan, me acompañan, el pajarito negro vuela con migo, el cielo también se vuelve negro, o es azul? un azul suave, muy suave, con olor a cigarrillo negro. Abro los ojos, pero veo las mismas imágenes, vuelvo a abrirlos, pero sigo volando, volando en negro, en azul, en aquel cigarrillo, con los ojos abiertos, con los ojos cerrados, recordando, olvidando, tocando un solo, escuchando uno, viéndote, con los brazos abiertos, llendo hacia aquel tunel con techo de madera: Volando...

lunes, junio 15, 2009

Antítesis Posmoderna

- Sí, el más sabio es el que sabe de su ignorancia.
- Pero es que el que busca la perfección, cada vez se vuelve más y más imperfecto.
- Porque mientras sigas buscando nunca lo encontrarás.
- Pues, quien es faliz plenamente,
es quien aún no sabe de su felicidad.
- Lo que pasa, pasa cuando no abres los ojos, y luego miras al frente, donde siempre estuvo.
- Verás, a medida que te vas acercando, te alejas y alejas.
- En el momento en que más real te sientas, te darás cuenta que es un sueño.
- Así como te gusta y lo sigues, es como te va
perjudicando.
- Hay que entender que una cosa es decir, y otra hacer...
- ...Yo sé! Yo sé! Yo digo y no hago.

- Tú predicas y yo practico.
- Dime quién soy, con quién me junto, y entonces sabré si andas.
- Todos los días son últimos.
- El principio está en la continuación del final.
- Todos los días!
- Todo es nada.
- TodoJunto nunca se escribió sepa rado.
- Cuando muere uno, nace otro.
- Es un cuadrado repetitivo.

- Si te desvías haces trampa, pero si tomas un atajo ganas la carrera.
- Bien, yo digo que los apoyo y luego salgo corriendo por la ventada de acuerdo?
- No olvides amar para perder.
- Querer olvidar es querer recordar para siempre.
- Primero morir, luego vivir

- Y al final nacer.
- Sólo te gusta porque está, pero no está, por eso te gusta.
- Debes irte mañana, no, mejor déjalo para hoy.
- Cuidado al entrar para afuera.
- Con los ojos cerrados ¿Qué ves aquí?
- Cuando comiences a cerrar los ojos, abrás terminado de abrirlos...
- ...Si tienes sueño, despertarás...

- ...Duerme para vivir.
- Cuando comiences a cerrar los ojos, abrás terminado de abrirlos...

sábado, junio 13, 2009

Creo que he comenzado a tener alucinaciones. Sí, es cierto que estoy algo resfriada, mas, no creo que sea para tanto, ¿Si es que tengo fiebre? Cómo saberlo, en fin. El punto es que no podía dormir y miraba mi celular para saber qué hora era: 1:30 AM, 3:00 AM, 4:30 AM. Rayos, realmente no podía dormir. Me levanté al baño; ahí comenzó todo.
Admito que, en ocasiones que llamaría "jugosas" suelo hablar con el espejo, no un diálogo largo, una que otra opinion. No, más bien, es como un monólogo, no con el espejo, sino con migo misma, pero con el espejo como espectador. Como sea, esta vez fue diferente: El espejo hablaba con migo, o tal vez el reflejo, es decir, yo. ¿Yo? ¿Cómo se supone que eso era posible?
Comenzé entonces a notar cada detalle de lo que veía reflejado. Me disgusté un poco, mas, cuando pretendía comenzar a hablar, me ganaron la palabra:

-¿Enojada? ¿A caso, no estás conforme? Aceptalo, nunca lo estás. No te gusta tu actitud, tu forma de reccionar, tu forma de hablar, de caminar, de vestir; ni siquiera te gusta que no te guste nada y entonces, comienzas a decir que todo está bien, que te gusta ser así, todo para ver si de a poco te convences y cambias de opinion. Pero, jamás te podrás engañar a tí misma. Haces infinidades de cosas, pero ninguna completa ¿Por qué? Pues, porque no apruebas en ninguna y comienzas inmediatamente otra para ver si algo pasa, después de todo "conocer a medias de todo no es tan malo" dices, mas, sabes que te equivocas, sueñas con ser buena en algo, con encontrar a alguien, y sin embargo insistes "todo está bien, estoy bien así, da lo mismo" sabes que no es cierto, que no da lo mismo, que darias mucho por cambiar las cosas. Además, sabes que te gustaría ser como los demas, como lo común, lo normal, como los que salen a bailar cada fin de semana, y se creen superiores a sus padres, que odian estudiar, que pololean sólo por gozar con una persona que va variando cada 60 días o que les gusta o hasta aman el jugo de naranja. Lo sé, te gustaría ser así, ¿Por qué? Quizá porque estas aburrida de que te traten como la "especial", la "diferente", "eres diferente a todas" lo odias, simplemente porque ya lo sabes y no necesitas que te lo enrostre en la cara cada persona nueva que conoces. Y no es que esté mal ser así, ahí comienza tu contradicción "me gusta, pero me asusta" como dicen; ya sabes, te encanta ser diferente, es decir, siempre tener tema, tener algo que hacer, caer bien fácilmente, tener opinión fundamentada de las cosas, buscar el altruismo y la integridad personal, ser creyente. A decir verdad, nada del otro mundo, pero hoy en día un poco dificil de encontrar. Sigamos: soñar despierta, esperar que te esperen, sentirte apoyada, jamás sola, opinar sinceramente, seguir adelante aunque 30 personas estén contra tí, no tomar en cuenta la opinión de los demas. Ok, profundicemos en estos últimos carácteres, aquí es donde te gustaría ser "normal" aún sabiendo que estas bien así. ¿Qué pasa entonces? ¿Cúal es el problema? Sabes, a diferencia de lo que otros dicen, no eres única en esos aspectos, has conocido gente como tú, no poca, ¿Entonces? Resulta que ahora, ya no eres tan diferente, eres como la minoría, que entre ellos resultan ser mayoría y ahí comienzas a ser como la real mayoría, los "normales" que nunca están felices con lo que tienen pero sí conformes. Contradicción, antítesis. "Mujeres" diría alguien, en fin, odiamos los esteriotipos, no los aplicas, tampoco las generalizaciones. Entonces, ¿Qué dices? ¿Somos o no diferentes? Mas, piensa en algo: ¿Por qué buscar la diferencia? ¿Por qué automarginarse? Yo digo, ser como somos. Pero ¿Qué rayos somos? o Quiénes. Somos lo que somos, a veces indescribible. Sé que a menudo te preguntas estas cosas. Y luego "estoy bien así" y empiezas, como empezar de cero...

- ¿Por qué me dices todo esto? ¿Cuál es tu punto? Sé que me conoces, quizá más de lo que yo me conozco, sé que no soy perfecta y que, sin embargo busco la perfección, facultad que hace más dificil la tarea de alcanzarla. Supongo que hay cosas que debo cambiar, que debo vivir, que debo soportar. Quizá deba también aprovechar verdaderamente el día, lo que hago, con quienes estoy, sé que el tiempo es corto, y que si me la paso analizando no podré ver lo que realmente pasa. Cada día descubro algo nuevo, en ocasiones, descubro cosas bastante relevantes para la vida, mas, no siempre son cosas que me gustaría saber, y luego, cuando ya las sé, rayos, quiero saber más y más. Sé que no estoy sola pero...- Mi reflejo me interrumpe.

- Pero aún así te sientes sola, y lo odias. Y te odias. Y comienzas "todo está bien, estoy bien así, da lo mismo". Inconcecuente.

- Pues, sí estoy bien - si no fuera por este resfrío - Supongo, que aún no lo asumo. Quizá quedé atrapada en aquella pequeña niña de 14 años que solía decir "Mamá, Papá: no te preocupes, todo saldrá bien" - Concluyo cabizbaja.

- No llores, no te hará bien, debes volver a la cama...

No podía dormir, miraba mi celular para saber qué hora era: 4:31 AM. Mi frente ardía y sentía un dolor de cabeza terrible. Mas, decidí quedarme despierta, no quería más pesadillas. Asi que me puse a pensar, en todo, en esto, en aquello, en nada. Poco a poco fui cerrando los ojos y dejando que la enfermedad me consumiera nuevamente y me llevara al río de fuego, aquel con piratas que ríen locamente...
Odio los efectos de la fierbre.


miércoles, junio 10, 2009

Uno de estos días


Uno de estos días, en medio del recreo y de los casilleros. En medio de pasajeros y boletos de micro. O talves, en medio de alguna prueba importante: Desapareceré.
Porque hace mucho que ya no sé si quiero quedarme o empezar de nuevo. Porque hace mucho que ya no sé qué hacer con vos. Porque hace mucho que mi mente me traiciona y me hace envolverme involumtariamente en un mundo fictisio, un mundo en que nadie dice nada , nadie se daña, en que ante cualquier aparición debemos fingir una sonrisa como diciendo "Sí, estoy feliz que aparezcas aunque no hagas ningún efecto en mi vida", talves ni siquiera sea fingir, talves sólo sea inercia, algo automático, algo que nace cuando vivimos y crecemos rodeados de parlantes con el volumen al más alto como creyendo que nuestra vida se pasa con música de fondo, que a quien va sentado al lado no le importa escuchar tarrerios y estupideces que se cuelan por los orificios de los cables y tus oídos; pero, así es nuestro mundo, creemos que siempre contaremos con el pasillo y los timbres, con los que nos esperan a almorzar. A veces, hasta creo que es mejor vivir con todas esas falsas creencias. A veces, es mejor no conocer ni un poquito de los bueno porque una vez que lo hemos probado, pues, ya no hay cómo sacarnos la idea de querer llegar a ello.
¿Sabes? A veces, cuando voy en la micro, me voy mirando anheladamente por la ventana como buscando algo, en el liceo es igual; pues, si me preguntas qué miro: la verdad aún no lo sé, espero pronto saber. Supongo que no pierdo la esperanza de que de pronto, entre árboles y hojas secas aparezca un duende azul o algún amigo de la infancia (aunque dudo su existencia, quizá más que la de los duendes) y me lleve, aunque para eso tuvieramos que pedirle al tiempo que haga una pausa, de manera de poder volver a despedirme al término de la hora de clases. Aunque, también existe la posibilidad de que nadie lo note y probablemente luego de unos tres meses de mi huída - o partida, si prefieres - algún desconocido descubra que nadie ocupa el casillero 34 y entonces, al abrirlo vean mis cosas y unos segundos antes de quemarlas, dos personas (o quizá menos) vean mi nombre (ya olvidado para ese entonces) y traten en vano de recordar algo de una tal Vania o Vanessa por si la letra no se entiende.
Sí, talves, lo mejor sea hacerlo así, sin que nadie lo note, entonces luego no me reprocharía la amargura de nadie. Tomando en cuenta que para ese entonces yo estaría viajando a 84 km/h quizá hacia dónde con quizá quién. Y, por supuesto, planeando empezar de nuevo, haciéndome la loca con lo que ya ha pasado como si olvidar o superar recuerdos fuese tarea fácil.
En fin, uno de estos días...

sábado, junio 06, 2009


Ismael nació allí, bajo aquel desabrido y congelado puente, oyendo cada frustrante día, perdiendo su vista en el inmenso océano. Con una tierna mirada que refleja desde la tristeza por su vida, hasta sus sueños rotos. Todas las mañanas pasa al lado, al lado de quienes cruzan el urbano puente; los acompaña en sus caminos, en sus rutinarias vidas; cada persona es diferente para Ismael. Todas las mañanas se sorprende, se ilusiona, él cuenta su historia, se hace ejemplo, los motiva, en dos cuadras hace ,o cree hacer, hermosos diálogos filosóficos, musicales, políticos, religiosos. Al caer el atardecer, Ismael mira el mar, el lago, el río, el horizonte, las montañas, y junto al árbol que lo vió crecer, dan órdenes a lo que los rodea; hace prometer al pasto jamás dejar de ser verde, al cielo jamás irse lejos. Le obedecen, le siguen, observan su diario vivir, aconsejando a la población y dirigiendo al entorno. Los animales le protegen a cambio de que él los oiga, tienen mucho que decir, y no confían en otras especies, Ismael no es de otra especie. Él guarda los más intangibles y abstractos misterios. Por las noches va a nadar, tiene un acuerdo con el agua, ésta siempre se entibia para no congelarlo en sus baños nocturnos, a cambio de eso, Ismael le lee cuentos al mar, sus favoritos son los que le cuentan las estrellas, que además le bailan sus vidas cuando sufren de insomnio. Cuando no, Ismael se queda inventando nuevos sonidos, nuevos aroma, y así pasa la noche hasta que divisa al primer transeúnte de la mañana y le pide suavemente al oído, que viva, que sueñe, y lo acompaña cual viento por su día de invierno. Él siempre está ahí, como esperando, con una tierna mirada que refleja desde la tristeza por su vida, hasta sus sueños rotos...

Cada cierto tiempo, Ismael sube hasta la montaña más blanca y más alta. Se para erguidamente y observa lo que tiene al frente, desde lo más alto del mundo. En eso, cuando comienzan a desaparecer las huellas del luminoso día. Ismael se inclina y se deja caer sobre la brisa despegando hacia lo alto

viernes, junio 05, 2009

... Las luces, son muy potentes, impiden que logre ver bien. Me encuentro sentada, o más bien, casi acostada sobre una especie de silla o camilla. Seres hablan, ¿Me hablan a mí? no logro entender muy bien lo que dicen, quizá las pastillas que tomé hicieron algún efecto secundario. Uno de ellos se acerca, se oyen choques como de cucharas o algo parecido, quizá podría ser aluminio. Ahora siento algo como un pinchaso, ¡Ouch! Más agujas, hay un líquido que corre por mi cuerpo en estos momentos, lo siento, siento su recorrido, avanza por cada espacio, lentamente, algo dolorosa, ya han sido alrededor de cinco agujas, me parece que en la tercera me acostumbre, asumí. Mi vista comienza a nublarse, aún más. Cada vez escucho con menos nitidez, ¿Qué dicen? ¿Acción? ¿Reacción? ¿E...ción? Dejen de balbucear ¿Extra...? ¿Extracción? Sí, creo que es eso, extracción ¿Extracción de qué? ¡Oh no! Donde sea que estoy comienza a subir, la silla sube, rápidamente hacia el techo, donde hay más luces cegadoras, he quedado muy arriba ¿Qué pasa? Algo tapa mi vista, algo azul, oigo ruidos como de algo rasgado "crrr crrr" ,Comienzo a temblar y noto que mis manos están atadas, no puedo moverlas, me desespero, oigo ruidos. Siento otra aguja dentro de mí."riiing riiing" ¿Un teléfono? La aguja que me estaban... inyectando? se ha corrido bruscamente, seguramente la pasaron a llevar, comienzo a sentir un líquido conocido, creo que estoy sangrando, mas, no siento nungún dolor, supongo que me he acostumbrado. Entre luces cegadoras, inyecciones, sonidos inaudíbles, comienzo a cerrar los ojos. No tengo sueño, no tengo sueño, ¿Por qué cierro los ojos? Quiero mantenerme despierta, saber dónde estoy, qué me hacen. No tengo sueño, no tengo sueeehño...


lunes, junio 01, 2009

Recordar y reir

Recuerdo el día. Sí, estábamos en la escalera, lo oí hablando sobre cosas importantes, ya el día carecía de opiniones como esa, debo admitir que algo en él me llamó la atención, asumí que más tarde lo descubriría. Así fue como, mediante excusas traté de conocerlo. Fue mi útil consejero, consejero amoroso, hay que decir que -para lástima de su amigo- cada frase que él emitía era la esperada por mí. Resumía en pocas, pero bien elegidas palabras todo lo que yo al menos podía esperar de alguien, ya saben, alguien para mí.
El tiempo transcurrió y cada vez me acercaba a voluntad, más y más; aceptando infantiles burlas de nuestros pares. ¿Qué importaba? Sólo quería oírle, sabía siempre que decir. Era un buen amigo. Mas. Sólo eso. Un amigo.
El error fue mío, debo admitir, al confundir las cosas. O bien, tal vez no fue error, hize lo que creí debía hacer. Aún me pregunto si en otras cirscuntancias habría sido diferente, pero ya no tiene caso.
Perdí la batalla, sí que fue tu época. No me molestó el hecho de haberte visto con esa otra niña, me molestó el que no me hayas contado. Sentí el derecho a saber, mas, supongo que me quivoqué, una vez más.
Más tarde, al oír de tu arrepentimiento odié el accionar del tiempo. Todo pasa con el tiempo, dicen por ahí, y esta no fue la excepción.
Quién sabe, si más adelante se unen nuestras vidas, quién sabe. El destino es tan loco a veces. Quien supiera de nuestras últimas andanzas quedaría sin habla, espero pronto poder mirar hacia atras y reir...


Dedicado a Claudio Z.

Te enseñaré un lugar

A dos horas con cinco minutos de aquí, hay un lugar, un lugar que alberga desde los más soleados y divertidos momentos hasta unos nocturnos y secretos recuerdos. Donde tu quehacer es noticia diaria. Donde la biografía de cada habitante está guardada en los conocimientos de otros habitantes lejanos a este. Donde se expresan claramente las diferencias de nacimiento, de condiciones. Donde entre una y tres de la tarde se llena de burdeo y blanquiazul en las plazas. Donde al parque van cincuenta, y al estadio van cinco. Donde todos hablan, pero nadie escucha.
A dos horas con quince minutos de aquí, ahi una acumulación de jóvenes, puntos que se mueven a empujones. Hay horarios para todo; para reír, para jugar, para juzgar, para burlar. Incluso de a grupos; grupos de trabajo, de tareas, de "amigos", de compañeros, de carretes, de tomateras. Hay también un orden jerárquico dependiendo del contexto; para estudiar un J manda, para reir un F manda, para coquetear un P manda, para "acompañar" un M manda, para olvidar un C manda, para maltratar un K manda.
Si vas, no debes olvidar seguir sus reglas, lucir y actuar como ellos, no decir nada intelectual o serás mateo, no hacer nada a favor de los profesores o serás mamón, no opinar nada contrario a sus opiniones o serás diferente. A ellos les atrae lo diferente, pero que eso no te engañe, porque lo que en verdad buscan es hacerte igual a ellos, buscan expandirse para que al ser bastantes, puedan quedarse allí y vivir eternamente en sus munditos, en su sínica rutina.
Yo los conosco bien. Aquella, la primera de la izquierda; primero te seguirá, luego hablará detrás tuyo para finalmente desconocerte. Quien está a su lado; fingirá amor por tí, luego de unas semanas lo olvidará. Los cinco que continúan forman un grupo; viven sus jóvenes vidas, con ellos puedes socializar, pero cuidate de que no te absorvan, es fácil caer en la tentación. Esta; la primera del centro, mostrará madurez, no le creas pues no es más que una muñeca criada en un cuento. Las siguientes tres te traicionarán, te recomiendo volver al pasado y no acercarte mucho a ellas. La que mira feo, por ahí por la derecha, que no te intimide, no te hablará, no se atreve, mantente lejos. Las que la acompañan harán igual, nadie te hará nada; por lo menos no físicamente.
¿Viste a ese hombre que acaba de pasar?, él manda o cree mandar este conjunto de cabezas pensantes. Organiza arbitrariamente. Si llegas a presentar alguna queja puedes tratar de hablar con él, pero no te dirá nada, ya lo intenté. Si en vez de hablar, lo haces más formal y le envias una solicitud escrita, te llamará y la arrugará en tu presencia; puede que en ese instante tengas la oportunidad de acercarte lo suficiente como para romperle la cara, te deseo suerte, muchos te lo agradeceríamos, pero te advierto que corres el riesgo de que a los cinco meses y medio de la agresión uniformados lleguen a tu casa en camionetas sin vencina y pregunten por tí, no te preocupes, si les dices que no estás, el informe del suceso se perderá en el abismo del papeleo olvidado en sus viejas oficinas rotas.
Sabrás llegar al lugar; en la entrada hay un sínico puente de trenes asesinos que te deseará un buen viaje. Te advierto de antemano que demorarás dos años y tres semanas en ser bien recibido, pero que esto no te desanime, pues cuando te marches, de ciento tres habrá seis que te recordarán por siempre.
Procura no dejarte llevar y creeme que aprenderás mucho de los lugareños. No será una buena o linda experiencia, pero será fructífera.
Nuevamente te deseo suerte. La necesitarás.

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