domingo, mayo 17, 2009

Liceo Nuevo

Me estaba acostumbrando a dormir hasta tarde cuando de pronto y sin avisar, llegó el primer día de clases, tenia mis cosas listas, debía tomar un colectivo en la mañana. Temía llegar tarde, no recordar el nombre del liceo al momento de indicar la dirección al colectivero, también temía de la reacción de todos al llegar, de qué haría en los recreos. Estaba tan sumergida en mis pensamientos, hasta sentí aquella mañana muy rápida. Llegué a un curso, me senté en la silla y conversé, interactué, creo que hasta reí. Estaba contenta por mi triunfo en el curso asignado. Mas, era demasiado bueno para ser verdad...

Al día siguiente oí algo de "cambio de curso", confusa sin saber qué sería de mi vida en aquellos momentos, dónde debía dirigirme, con quién debía hablar. Demoré por lo menos 15 minutos en comprender que tenía que ir a la sala 5 "Filosofía". Temerosa llegué a la sala:
- Hola, es el Cuarto A?
- Sí mijita, pase nomás.
Sentada esta vez, con gente que realmente no conocía, oyendo murmullos y risas provenientes de desconocidos. Creo que me relajé más cuando la profesora comenzó su clases, así por lo menos tenía qué mirar y qué oir. La interacción con mis "nuevos compañeros" fue prácticamente nula, salvo por algunos comentarios que tenían que ver con la clase y una actividad en grupos de 2 o 3.
Sonó el timbre, una sensación de relajo e incertidumbre se quedó en mí. ¿Que nos toca ahora? ¿Por qué todo salen con sus bolsos y mochilas como si no volvieran al salón? No tenía idea que en este liceo, cada sala indicaba cada ramo, no era con el sistema de sala fija -como yo acostumbraba- Traté de seguir a mis pares, pero se dispersaron rápidamente y en lo que pareció un parpadeo me vi en la mitad del pasillo de un liceo cuyo nombre apenas recordaba, sin saber hacia donde dirigirme. Traté de encontrar a algún compañero de curso por alguna parte, pero era inutil, todos eran iguales en ese momento, no distinguí caras. Vi entonces, pasar a una inspectora:
- Disculpe, sabe cúal es la próxima asignatura para el Cuarto A?
- Esperáme un poquito, te digo altiro - y me condujo a su oficina,algo pequeña para mi gusto - Curso?
- Cuarto A - Al parecer, mala memoria.
- Funciones, en la sala 4, primer pabellón.
- Gracias - Pareció no escucharme, pues su rostro indicó un pequeño grado de molestia.
En fin, llegué -como era de suponer- tarde a la clase. Mas, me mantuve sonriente todo el día, traté de verle el lado alegre a los sucesos, a decir verdad, jamás había llegado tarde a tantas clases seguidas. Sabía que una de las claves para avanzar y no quedarse en el camino era aprender a reirse de uno mismo.

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"Tuviste que expresar lo que pensabas para que te des cuenta que no eres el único con esos ideales"

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