Fue a regar, somo siempre; aquel árbol de su jardín. Con 5 mililitros de agua, esto, porque lo amaba y no quería que jamás dejase de necesitar su riego.
Entonces; descubrió cómo hacer de la tarea su goze eterno...
Dicen que sólo fue feliz el día en que las llamas que cada noche encendía a las ramas consumieron totalmente el árbol de su jardín.
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"Tuviste que expresar lo que pensabas para que te des cuenta que no eres el único con esos ideales"